EL CIPRÉS
Se ha dicho por mucho tiempo, que el ciprés tiene mucho de simbólico. Su presencia en lugares “trascendentes” se debe, en buena medida, no sólo a la costumbre de sembrarlos en esos sitios por razones estéticas, si no también por que el ciprés representa la unión de la tierra con el cielo. Ampliando esta acepción, podemos decir de la Tierra con el Cielo. Así mismo podemos derivarla a la unión de lo material con lo espiritual.
El caso es que este hermoso árbol semeja una lanza anclada en la tierra que busca penetrar el cielo; “lo divino”.
El ciprés puede ayudarnos igualmente a comprender el significado de la espiritualidad.
Esta hermosa palabra tiene un significado
-amén de los que podemos encontrar en los diccionarios- muy profundo…
Podríamos pensar que la misma proviene de la unión de espíritu y dualidad. La suma de ambas nos brinda espiritualidad.
Ahora bien, si leéis mis palabras empleando la literalidad, no os será fácil encontrarle sentido…
Veámoslo de otra manera… cuando la dualidad, presente en todos los universos en una y mil formas, se vuelve unicidad tendremos al ser autorrealizado, el cual viene a ser UNO en espíritu.
Después de que meditéis, si lo deseáis, sobre mis palabras, podéis sumar esta pieza a otras similares que he venido exponiendo a lo largo de las diferentes informaciones.
Sin embargo, este breve artículo busca no sólo la comprensión de la unicidad desde la dualidad, si no también la posibilidad de que al seguir leyendo estas líneas, compartáis conmigo la energía ascendente purificadora y clarificadora que deseo compartir con vosotros.
Únicamente necesito que llevéis literalmente a cabo mi propuesta en forma inmediata y literalmente empecéis a sentir esa energía que puede ayudaros a “ascender”, así como ayudaros a comprender vuestra esencia universal y eterna.
Sentir que vuestros pies son las raíces del ciprés, sentirlos…
Notar como la energía infinita rodea y penetra vuestros pies y PIDE ascender, pues ya no pertenece a la Tierra, si no al confín del Universo…
En vuestros pies se arremolina la misma y asciende hasta vuestras rodillas haciéndolas vibrar, pues la energía es pura vibración. Ya sentís la energía desde los pies hasta vuestras rodillas. Ahora la energía es más fuerte y BUSCA ascender hasta vuestro pecho brindándoos felicidad y plenitud. El plexo se transforma en energía brillante y cristalina y CLAMA por ascender a través de vuestro cuello.
En estos momentos esa poderosa energía asciende desde los pies hasta vuestra cabeza. Sentirla, es imposible no hacerlo…está ahí para cada uno de nosotros…
Es tan poderosa que nos inunda los ojos de lágrimas de alegría y nos hace sentir que flotamos y que SOMOS UN ESPÍRITU…
Llena de tal forma nuestro ser que se EXPANDE por todo ámbito, plena las estancias, los mares, montes y asciende, llenando TODO el cielo alcanzando los UNIVERSOS.
YA SOMOS UNO CON EL TODO, Y EL TODO ESTÁ EN CADA UNO DE NOSOTROS
Así como el ciprés, anhelamos ascender momento a momento, y como él, nos hacemos en ESPÍRITU INMORTALES.
La ENERGÍA es con todos nosotros.